Como hemos visto, las circunstancias vitales que vives reflejan fielmente la energía que mandas al universo. No importa la forma en la que la energía vuelve a ti. Puedes tener problemas económicos, de relaciones, salud…, pero estas recibiendo la misma frecuencia de vibración que has enviado en el pasado. Si sigues respondiendo con negatividad (ira, abatimiento, tristeza, desesperación…) a esas situaciones que te desagradan, la energía de baja vibración que emanas hará que vuelvas a recibir más y más situaciones similares, creándose así un bucle interminable de dolor e infelicidad.
Solo puedes cambiar esta rueda de negatividad y sufrimiento transformando la reacción, transmutando la energía ante esa situación, sea cual sea, cosa que se consigue con esta práctica. Así pues, ha llegado el momento de abandonar el sufrimiento, de dejar de contaminar este mundo con tu dolor y de comenzar a perdonarte, porque solo podemos perdonarnos a nosotros mismos. Cada persona sigue su propio camino y no debemos juzgarla: sería nuestro ego adoptando el papel de juez.
El hecho de perdonarte significa que te has dado cuenta de que habías pensado + actuado= creado desde la inconsciencia, al considerarte separado de la Unidad (energía universal) y sin ningún poder. Esto es imposible, ya que siempre estamos conectados a ella, pero no lo sabías cuando interpretabas y reaccionabas a lo que la vida te ofrecía. Por ello, ahora te perdonas, por tu inconsciencia del pasado, por haberte creído ser mucho menos de lo que eres en realidad.
Esta práctica es fundamental para iniciar el crecimiento que vas a experimentar. Veamos sus beneficios:
Hazlo ante cualquier atisbo de negatividad, bien sea por un problema de salud que puedas tener, asuntos de trabajo, dinero, relaciones, etc. Cualquier acontecimiento o situación de vida (la bronca que tuviste con tu pareja ayer, a la que no haces más que dar vueltas desde entonces) que te genere dolor, rechazo, intranquilidad, ira, abatimiento, angustia, amargura…; en definitiva, todo aquello que te impida vivir en paz, amor y alegría, tu auténtica realidad como ser, es susceptible de ser tratado con este ejercicio.
Durante una larga temporada lo harás infinidad de veces, pero no te canses de hacerlo porque, aunque parezca una tontería, es más poderoso de lo que imaginas. A medida que vayas limpiando tu energía, irás espaciándolo, algo que sucederá al cabo de un tiempo más o menos largo. Por ahora, paciencia y constancia: los dos atributos fundamentales para el éxito en este camino que inicias.
Cada color tiene ciertas propiedades energéticas, todo es energía, y el violeta es el color del perdón, de la limpieza energética. Es el que utilizamos en esta práctica junto al rosa, el del amor.
Llegará un momento en que la harás de pie y mientras llevas a cabo tus ocupaciones habituales, pero al principio, como en todo, conviene que le dediques toda tu atención. Así que, siéntate en postura cómoda, manos sobre las piernas, espalda erguida, cabeza levantada, ojos cerrados. Si te apetece escuchar música relajante, hazlo.
Vamos con la práctica.
Comienzas haciendo unas cuantas inspiraciones profundas hasta que te notes en calma. Con el poder de tu imaginación, trae a tu campo de consciencia esa persona o situación que te altera y aplica los siguientes pasos:
Acepta la situación o persona que está provocando esa reacción de lucha o conflicto en ti. Ahora recibes la misma energía que enviaste en el pasado. Eres el creador de lo que estás viviendo, así que acepta el fruto de tu creación. Esa negatividad que sientes es el ego resistiéndose a vivir lo que experimentas ahora, pero ese dolor ahora forma parte de ti, de tu energía.
Acepta lo que vives, acepta lo que eres ahora. ACEPTA.
Imagina tu corazón agrandándose y acogiendo esa situación o persona que te altera. Imagínatela dentro de ti, vibrando en todo tu campo de consciencia. Estás unido a esa situación o persona, eres uno con ella y la aceptas en tu ser.
Permanece un rato visualizando el motivo de tu negatividad, sin divagar, en silencio mental. Percibe tu corazón abierto a esa situación o persona. Si te pierdes en los pensamientos, vuelve una y otra vez a esa imagen hasta ser uno con ella.
Agradece al Universo la oportunidad que te está brindando para cambiar la vibración de la energía que recibes y transformarla en una oscilación armónica y elevada. DA GRACIAS POR LA SITUACIÓN. Al agradecer lo que vives, ya lo estás cambiando y creas un nuevo futuro para ti.
Imagínate esa situación o persona dentro de tu corazón, que se ha hecho tan grande como tú. Todo tu ser sonríe ante esa circunstancia, a esa persona, y da las gracias al Universo por ofrecerte la oportunidad de modificar lo que vives.
Mantente unos minutos sintiendo esa vibración de agradecimiento que te inunda.
Te perdonas por no haber sido consciente de la energía que emitiste en el pasado. Esta energía solo puedes transformarla por medio del perdón, cuya vibración es de color violeta.
Visualiza la situación o persona que ocupa todo tu corazón con un intenso color violeta que brota de ti hacia ella. Al mismo tiempo, siente la certeza de que ese escenario lo has creado tú, de que es obra tuya. Estate un rato así, sintiéndote el artífice de lo que tiene lugar en tu visualización. Después, perdónate por no haber recordado el inmenso poder que palpita dentro de ti y SIENTE LA PAZ QUE TE LLENA AL PERDONARTE.
Permanece un rato vibrando en esa energía violeta que llena la escena o persona que mantienes en tu corazón, impregnándote de la poderosa paz que te envuelve.
Envía amor conscientemente a esa situación o persona, porque tú eres amor incondicional. Visualízala envuelta en una intensa luz rosa que brota ahora de tu corazón como un chorro de luz y nota cómo se transforma la energía negativa en la alegría de amar.
Mantente un rato vibrando en esa energía rosa, en ese amor, henchido de la alegría que va llenando la escena que acoges en tu interior. Siente vibrar todo en la alegría del amor.
DISFRUTA DEL AMOR QUE EMITES A ESA NUEVA SITUACIÓN y quédate el tiempo que puedas en la maravillosa sensación de amar.
Esto también puedes hacerlo a diario, enviando amor a los sitios en los que pases cierto tiempo: hogar, lugar de trabajo, asociaciones a las que pertenezcas. Visualiza las personas y los objetos impregnados de una intensa luz rosa. Pronto notarás agradables diferencias en esos ambientes por llenarlos de la energía del amor.
Si repites estos cuatro pasos con cada situación, persona o pensamiento que te desequilibra, con el tiempo, la energía negativa que vibraba en ti se transformará en otra más elevada y tu vida reflejará de una manera fiel esa nueva y armoniosa vibración. Así que ¡dale caña!
Como siempre, si tienes alguna duda, sugerencia o aportación a realizar, déjala en los comentarios y lo hablamos.
Te mando un abrazote con el deseo de que te rías mucho y seas muy feliz 🤗🥰🌈
P.D: Si quieres hacer de una manera más cómoda la práctica aquí te dejo un audio con la misma: El perdón.